Motosierra: el Ejército Argentino cambia membrillos por repuestos
Bajo la gestión de Carlos Presti, el Ministerio de Defensa emitió una licitación oficial para conseguir autopartes de una Chevrolet S10 modelo 2010 a cambio de fruta. La justificación de la “práctica habitual” del Ejército no frena la indignación ante un ajuste que deja a los militares sin presupuesto pero con sobreprecios bajo la lupa.
La realidad presupuestaria de las Fuerzas Armadas argentinas ha llegado a un punto de surrealismo que oscila entre el ridículo y la desolación. Mientras el discurso oficial insiste en una supuesta modernización del sector, el sistema oficial de compras del Estado dejó al descubierto una operación que desató oleadas de risas e indignación en toda la provincia: el Ministerio de Defensa salió a ofrecer toneladas de membrillo como moneda de pago para reparar un vehículo utilitario del Ejército.
El insólito procedimiento administrativo quedó registrado bajo la órbita de la Dirección de Remonta y Veterinaria. El expediente, que ya es público y se viralizó en las redes, lleva el número 84/13-0785-LPR26 y está vinculado al registro EX-2026-24091786- -APN-DRV#EA. La descripción del objeto de contratación no deja margen al error ni a las interpretaciones: “Permuta TN de membrillo por repuestos para camioneta Chevrolet S10 2.8 TDI STD 4×4 modelo 2010”.
¿”Costumbre” o miseria presupuestaria?
Ante el revuelo generado, desde las entrañas del Ejército intentaron bajarle el tono a la polémica argumentando que se trata de una “práctica habitual”. Según fuentes militares, la Dirección de Remonta y Veterinaria históricamente cobra sus arriendos de tierras en especies y produce sus propios recursos, por lo que permutar la producción agrícola para el mantenimiento de la fuerza no sería una novedad de esta gestión. Sin embargo, en los pasillos de los cuarteles el diagnóstico es otro: la crisis y el ahogo presupuestario han obligado a agudizar el ingenio a niveles coloniales.
Resulta llamativo que el país pretenda posicionarse en el mapa geopolítico con la resonante compra de aviones cazas F-16, mientras en el territorio nacional no hay partidas de dinero líquido para comprar los repuestos de una camioneta Chevrolet que ya acumula 16 años de antigüedad. El contraste es obsceno.
De la “carcacha” millonaria al membrillo: El ojo sobre Presti y la herencia de Petri
Las críticas dentro de los sectores castrenses, tanto activos como retirados, apuntan directo a la conducción política y militar. Primero bajo el ala del mendocino Luis Petri, y ahora con la continuidad del ministro Carlos Presti, las Fuerzas Armadas padecen un ajuste feroz que impacta en la cobertura de salud de la obra social IOSFA, en la falta de medicamentos básicos y en las restricciones operativas cotidianas.
El malestar de los uniformados se profundiza cuando se analiza el destino de los pocos fondos disponibles. La tensión interna viene en aumento tras la escandalosa compra de una aeronave obsoleta —calificada dentro de las fuerzas como una verdadera “carcacha”— por la que se pagó un sobreprecio millonario. La paradoja del Ministerio de Defensa en este 2026 es total y dolorosa: se dilapidan millones de dólares en chatarra aérea, pero los repuestos de la logística terrestre se tienen que conseguir trocando dulce de membrillo.