Terror en las playas de Brasil: Una joven de 19 años y un nene de 11 perdieron sus piernas tras dos feroces ataques de tiburón
Los trágicos episodios ocurrieron con apenas 24 horas de diferencia en la región de Recife. Las víctimas, identificadas como Marcela Vitoria de Lima Santos y João Lucas Castor, permanecen en estado delicado en el Hospital da Restauração. Científicos advierten que el peligro en la zona persiste desde hace más de tres décadas.
Una profunda conmoción sacude a la costa del nordeste de Brasil tras registrarse dos brutales ataques de tiburón en un lapso menor a 24 horas, dejando como saldo a dos personas jóvenes con amputaciones graves y en estado crítico. Los incidentes tuvieron lugar en playas muy concurridas de la zona metropolitana de Recife, un área que históricamente ha sido catalogada de alto riesgo para los bañistas debido a la presencia de estos depredadores marinos.
El primero de los hechos ocurrió en la playa de Piedade, donde un niño de 11 años, identificado como João Lucas Castor Nemezio Sales, se encontraba nadando junto a sus familiares. De manera imprevista, un ejemplar de tiburón toro lo embistió y le provocó heridas severas en la mano, la cadera y las piernas. Su tío logró rescatarlo del agua en medio de escenas de desesperación. Debido a la gravedad de las lesiones, los cirujanos debieron amputarle la pierna izquierda tras constatar que el menor había ingresado al centro de salud con una pérdida de sangre casi total.
Segundo ataque en un sector cercano
Apenas al día siguiente, la tragedia se repitió a solo diez minutos de distancia, en la playa de Boa Viagem. En esta ocasión, la víctima fue Marcela Vitoria de Lima Santos, una joven de 19 años que se encontraba nadando cuando fue atacada por el animal. Su primo, percatándose de la situación, ingresó al mar para rescatarla y arrastrarla hacia la orilla. En la arena, un médico que se encontraba de vacaciones le practicó un torniquete de urgencia para frenar la profusa hemorragia antes del arribo de los bomberos.
Marcela fue trasladada de urgencia al Hospital da Restauração —el mismo nosocomio donde se encuentra el menor atacado el día anterior— donde fue intervenida quirúrgicamente de inmediato. Los profesionales médicos debieron amputarle la pierna afectada a la altura del muslo y actualmente permanece ingresada en la Unidad de Cuidados Intensivos bajo pronóstico reservado y peleando por su vida.
Un peligro latente desde hace tres décadas
Especialistas en fauna marina y autoridades locales recordaron que estos dos dramáticos episodios no constituyen hechos aislados ni imprevistos. La franja costera de Recife cuenta con carteleras informativas y de advertencia colocadas cada 200 metros que prohíben expresamente el ingreso al mar en determinados sectores. Este tipo de siniestros biológicos se registra de manera regular en la región desde hace más de treinta años, impulsado por factores ambientales, la geografía de los arrecifes locales y las corrientes marítimas que aproximan a los tiburones a las zonas de recreación urbana.