Soberanía en peligro: Bullrich explicó la escandalosa ley con la que pretenden vender el 25% de la Argentina
Bajo la falsa promesa de “poner un tope”, la senadora libertaria Patricia Bullrich confirmó modificaciones al proyecto oficial que pretende entregar una cuarta parte del territorio nacional a capitales extranjeros. La iniciativa, que busca derogar los límites vigentes, se definiría en el Senado este jueves “por un voto”.
Una alarmante maniobra legislativa amenaza con poner en jaque la soberanía territorial de la República Argentina. En las últimas horas, la senadora nacional libertaria Patricia Bullrich confirmó que el Gobierno nacional y sus sectores aliados alcanzaron un acuerdo para modificar el polémico proyecto de “Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada”. Lejos de defender el patrimonio nacional, el nuevo texto abre las puertas a una extranjerización sin precedentes, permitiendo que hasta el 25% de las tierras rurales de cada provincia queden en manos de personas o corporaciones extranjeras.
La estrategia de la Casa Rosada y sus legisladores ha sido maquillar la entrega presentándola como una “concesión” al establecer un tope. Sin embargo, la realidad detrás de los números es lapidaria: el proyecto original del Ejecutivo pretendía eliminar de manera radical y absoluta todas las restricciones existentes para la compra de campos, montes y recursos naturales. Al encontrarse con el rechazo social y legislativo, negociaron elevar el límite vigente del 15% al 25%, lo que en la práctica representa un brutal incremento en la superficie factible de ser vendida a intereses foráneos.
Una cuarta parte del país en la vidriera internacional
“La titularidad de tierras rurales por personas humanas o jurídicas extranjeras no podrá exceder, en conjunto, el 25% de la superficie”, reza el escandaloso artículo con el que el oficialismo pretende seducir a los gobernadores denominados “dialoguistas”. Permitir que una cuarta parte de cada distrito quede bajo dominio extranjero pone en severo riesgo el control de recursos estratégicos como el agua dulce, la producción alimentaria y la seguridad nacional, un retroceso histórico respecto de las normativas de protección vigentes.
La desesperación del Gobierno por aprobar la norma a cualquier costo quedó evidenciada en las propias palabras de Bullrich, quien reconoció al cierre de su conferencia de prensa que la votación en la Cámara Alta está sumamente ajustada y vaticinó que la aprobación “se gana por un voto”. La iniciativa ya ha pasado por 16 borradores diferentes, una muestra clara de las brutales presiones y el lobby que rodea a este proyecto.
La hoja de ruta del remate estatal
El destino de las tierras argentinas fue el eje central de la reunión de la Mesa Política del Gobierno, que volvió a sesionar en absoluto hermetismo y sin fotos oficiales. Desde el oficialismo ratificaron que la entrega del territorio se debatirá y votará en el Senado este mismo jueves, confiando en que lograrán torcer la voluntad de los bloques aliados.
Asimismo, la administración libertaria ya trazó el cronograma para profundizar su modelo económico en la Cámara de Diputados a mediados de agosto, donde buscarán avanzar con la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central y el régimen de “Inocencia Fiscal”. Mientras tanto, la atención pública se concentra en el Senado, donde este jueves se definirá si el Congreso convalida el remate de la cuarta parte del suelo argentino.