Sospechoso: incendiaron un asentamiento clandestino detrás del club Murialdo
El episodio ocurrió este lunes tras una intervención municipal. Ante la llegada de las autoridades por denuncias sobre presunta venta de drogas, uno de los ocupantes prendió fuego las viviendas y se dio a la fuga.
Un tenso episodio cargado de violencia se vivió durante el mediodía de este lunes en el departamento de Guaymallén. Un asentamiento compuesto por unas cuatro viviendas precarias, levantado a un costado de las vías y justo detrás del paredón que separa las canchas auxiliares del club Murialdo, fue incendiado de manera intencional en medio de un operativo oficial.
Las estructuras estaban ubicadas a la vera de la traza ferroviaria, en torno a la calle La Purísima. El siniestro desató un rápido despliegue de emergencia que culminó con la intervención de una dotación del Cuartel Central de Bomberos de la Policía, cuyos efectivos lograron sofocar las llamas y controlar la situación.
Denuncias vecinales y abordaje municipal
El origen del conflicto está ligado a los reclamos de los habitantes de la zona. Todo comenzó a partir del accionar del área de Relaciones con la Comunidad de la Municipalidad de Guaymallén, cuyo personal se acercó al lugar para realizar un relevamiento de personas en situación de calle para brindarle un abordaje integral junto a la Policía.
El operativo se enmarcó en una denuncia sobre la reciente conformación de este asentamiento, que ya llevaba varios días instalado. A esto se sumaba una grave advertencia de los vecinos, quienes señalaban una presunta venta de drogas en una de esas casillas. Al llegar, el personal municipal constató que el lugar era habitado por unas cuatro personas, aunque en ese momento solo había un hombre presente.
Fuga y explosiones intencionales
La situación se salió de control cuando las autoridades intentaron entrevistar al sujeto. Inesperadamente, el hombre comenzó a iniciar focos de incendio sobre las viviendas —construidas principalmente con maderas y lonas— y se dio rápidamente a la fuga.
Durante el desarrollo del siniestro se registraron varias explosiones que quedaron documentadas en videos grabados por testigos. Según los testimonios recabados en el lugar, a lo largo de un tramo de la estructura se habían colocado aerosoles y material inflamable, un aparente mecanismo preparado para que el lugar ardiera con extrema facilidad.
Tras apagar el fuego, los efectivos continuaron trabajando sobre los restos del material incendiado para investigar la existencia de estupefacientes. Por su parte, una mujer que habitaba en una vivienda precaria anexa y previa a este asentamiento, resultó damnificada por el avance de las llamas, aunque aclaró no tener relación con el grupo investigado.