Dolor y polémica en Guaymallén: la familia del menor pide compasión mientras la Justicia desliga al conductor
Mientras el adolescente de 13 años pelea por su vida en terapia intensiva del Hospital Notti con graves lesiones cerebrales, sus allegados lanzaron desgarradores pedidos de oración y reclamaron empatía. Por su parte, la fiscalía confirmó que el automovilista que lo embistió no será imputado, al tiempo que avanza la causa por el presunto robo previo.
El caso que conmocionó a Mendoza continúa generando fuertes repercusiones judiciales y humanas. El adolescente de 13 años que protagonizó una cinematográfica y violenta huida en la noche del miércoles —tras ser acusado de asaltar a un repartidor en las inmediaciones del Mendoza Shopping, en Guaymallén— permanece internado en estado crítico en el área de cuidados intensivos del Hospital Pediátrico Dr. Humberto Notti.
En medio de la conmoción y de la viralización de las imágenes del operativo y la persecución, los familiares y allegados del chico utilizaron las redes sociales para reflejar el desesperado momento que atraviesan. “Les pido cadena de oración por mi hermano, está muy grave. Tiene sangrado en la cervical y el cerebro, eso le prohíbe que la oxigenación llegue al corazón”, expresó con dolor uno de Sus hermanos a través de historias de Instagram, adjuntando partes médicos que detallan la complejidad del cuadro.
En la misma línea, otra allegada cuestionó el tono de las publicaciones públicas y pidió mesura: “Lo que importa es la salud de él, que después de todo es un niño de 13 años y necesita un poco de compasión”.
La decisión judicial sobre el conductor y las dos causas abiertas
En el plano legal, el expediente dio un giro clave en las últimas horas tras las pericias y los testimonios recolectados. La fiscal Mariana Gutiérrez, al frente de la Unidad Fiscal de Tránsito, analizó las pruebas fílmicas y determinó que el conductor del Peugeot 408 —un hombre de 61 años que circulaba de este a oeste— no será imputado. La medida se fundamenta en que los peritajes comprobaron una “autopuesta en peligro” por parte del menor, quien irrumpió imprevistamente y a la carrera sobre los carriles centrales de una arteria rápida y no habilitada para el tránsito peatonal.
Sin embargo, el abanico judicial se completa con otra investigación en paralelo. El fiscal Gustavo Farmache, de la Unidad Fiscal Penal de Menores, continúa recolectando pruebas para esclarecer el foco originario del conflicto: el presunto robo cometido contra el delivery, la posterior persecución de los cadetes que interceptaron el colectivo donde intentaba guarecerse y la agresión física sufrida en la vía pública antes de que el joven saliera disparado hacia la autovía donde ocurrió el trágico impacto.