Show, cámaras y fe: el Gobierno provincial aprovechó la visita del cura DJ al complejo Almafuerte
En la previa de su esperada presentación en el teatro griego, el sacerdote portugués visitó el complejo penitenciario mendocino. Hubo bendición de la nueva capilla, un encuentro íntimo con internos y una logística oficial que garantizó que la inusual gira sumara su capítulo carcelario.
La visita del carismático Padre Guilherme, mundialmente conocido como el “cura DJ”, sigue dejando postales de alto impacto en su paso por Mendoza. Antes de subir al escenario del teatro griego Frank Romero Day para combinar fe y música electrónica, el religioso protagonizó una jornada inédita en el complejo penitenciario Almafuerte II, en Cacheuta, convirtiéndose en la primera cárcel fuera de Portugal en recibir su propuesta.
La agenda comenzó a primera hora de la mañana, cuando el sacerdote arribó a la precordillera mendocina acompañado por su staff, autoridades provinciales y referentes institucionales. Su primera parada fue la flamante capilla del penal, un espacio inaugurado recientemente donde mantuvo un encuentro privado y bendijo tanto a las instalaciones como a un grupo selecto de jóvenes adultos y mujeres alojados en el complejo.
Más allá del simbolismo pastoral, la visita contó con una notable producción logística coordinada desde el Estado provincial. Pasadas las 11, los equipos de sonido necesarios para su set íntimo e interactivo fueron trasladados e instalados en uno de los módulos, permitiendo que los internos disfrutaran de una mañana distinta a puro ritmo y reflexión espiritual.
Desde el Ejecutivo destacaron la iniciativa como un valioso aporte a la reinserción y el bienestar emocional de la población carcelaria. Una apuesta a la sensibilidad y al entretenimiento espiritual que, casualmente, encajó a la perfección con la agenda de lucimiento de una gestión siempre atenta a capitalizar los eventos de color que dominan la agenda pública.