Justicia por mano propia en Guaymallén: repartidores marcharon en “convoy” al asentamiento Castro y la Policía terminó recuperando la moto robada
La indignación por la inseguridad sin freno volvió a hacer ebullición en el Gran Mendoza. Tras el asalto a mano armada sufrido por una joven repartidora de 27 años, decenas de sus compañeros se organizaron de urgencia y marcharon en grupo hasta el interior del asentamiento Castro. La masiva presión ciudadana obligó a un amplio despliegue policial que culminó con el hallazgo del rodado.
Un nuevo episodio de inseguridad urbana volvió a poner en evidencia el nivel de hartazgo y la falta de prevención que enfrentan a diario los trabajadores de las plataformas de delivery. El hecho ocurrió este lunes cerca de las 17:00 en el departamento de Guaymallén, cuando la víctima —identificada oficialmente por sus iniciales A. T. M.— circulaba por calle Castro cumpliendo con su jornada laboral.
A la altura del asentamiento Castro, la joven fue abordada por delincuentes armados que la encañonaron para arrebatarle su herramienta de trabajo: una moto Honda Wave 110cc gris y la clásica mochila verde de reparto donde trasladaba sus pedidos.
La respuesta de la “furia verde”
Enterados del asalto y cansados de los reiterados robos que sufren en la zona, la comunidad de repartidores no esperó los tiempos burocráticos. En cuestión de minutos, decenas de trabajadores se autoconvocaron a través de grupos de mensajería y avanzaron en un estruendoso “convoy” de motos hacia el asentamiento, dispuestos a ingresar por sus propios medios para recuperar el vehículo y exigir justicia.
Ante la inminente posibilidad de un enfrentamiento violento en el barrio, el Ministerio de Seguridad y Justicia debió montar un fuerte cordón preventivo para contener a los manifestantes y resguardar la integridad del grupo.
Operativo nocturno y hallazgo
Finalmente, pasadas las 23:00 y bajo la atenta mirada del nutrido grupo de repartidores que permanecía en las inmediaciones, efectivos policiales ingresaron a pie al asentamiento para realizar rastrillajes en los pasillos de la villa.
Durante el procedimiento, los uniformados lograron dar con la Honda Wave sustraída, la cual afortunadamente no presentaba daños visibles ni en el tambor de arranque ni en su estructura. Por orden de la Oficina Fiscal interviniente, el rodado fue formalmente secuestrado para ser peritado y posteriormente devuelto a la joven trabajadora.