La otra cara de la visita del Papa: policías hacinados filtraron videos a escondidas, sin duchas y con colchones rotos
Un grave cuadro de precariedad e indignación envuelve al megaoperativo de seguridad desplegado en el municipio de Luján con motivo de la visita del papa León XIV. Cientos de efectivos de la Policía Bonaerense afectados al dispositivo descansan en condiciones deplorables: catres amontonados en un polideportivo, cuchetas con colchones rotos y gastados, colchonetas de goma eva en el suelo para el personal femenino y una total ausencia de duchas para el aseo personal.
La situación salió a la luz tras una serie de fotos y videos enviados de forma anónima por los propios agentes y sus familiares a medios de comunicación, ante el temor a sufrir represalias o sanciones por parte de la Dirección de Asuntos Internos. Según el testimonio de los involucrados, el cobro de una viaria de $60.000 diarios resulta insuficiente frente al desamparo logístico: a los policías se les exigió llevar sus propias sábanas, almohadas, pijamas y artículos de higiene personal para prestar servicio.
Hacinamiento en la tropa y privilegio para los jefes
Las denuncias recabadas señalan que las fallas de infraestructura se extienden a campamentos montados con carpas entre árboles, con catres ubicados sobre lonas embarradas y una marcada falta de frazadas para combatir el frío nocturno. En contraposición, los efectivos expusieron una irritante desigualdad de trato por parte de la cúpula policial: mientras la tropa padece el hacinamiento y la falta de servicios básicos, los altos mandos y jefes de la fuerza contarían con un salón climatizado para su estadía.
Ante la imposibilidad legal de realizar protestas públicas, los reclamos son canalizados por las familias de los uniformados. Por su parte, desde el Ministerio de Seguridad de la Provincia de Buenos Aires, con sede en La Plata, argumentaron preliminarmente que no se registraron traslados en esa área específica, aunque reconocieron reubicaciones en otros sectores del operativo.