A falta de policías, los preventores corrieron, taclearon y detuvieron a un ladrón en plena calle Belgrano

La sensación de inseguridad en Mendoza ya no distingue zonas ni horarios. Dejar el auto estacionado en la calle se ha convertido en un verdadero acto de fe, incluso en las arterias más exclusivas y transitadas de la Ciudad. El último episodio de esta ola de robos «al voleo» ocurrió en la mismísima calle Belgrano, donde un delincuente fue captado in fraganti mientras robaba las pertenencias del interior de un vehículo.

Esta vez, el final fue distinto gracias al Centro de Monitoreo. A través de las cámaras de vigilancia de la Ciudad de Mendoza, los operadores lograron advertir la maniobra delictiva en tiempo real. El sujeto, moviéndose con total impunidad en pleno centro, logró sustraer una cartera del interior del rodado y emprendió la huida como si nada hubiera pasado. Sin embargo, el seguimiento por video permitió coordinar un operativo rápido y efectivo entre los preventores municipales y los agentes de la Policía de Mendoza, quienes lograron interceptarlo y detenerlo a las pocas cuadras.

Hoy lo atrapan, ¿cuándo sale? Si bien el accionar de las fuerzas de seguridad y el uso de la tecnología sirvieron para recuperar las pertenencias de la víctima y sacar de circulación al ladrón, el hecho deja un sabor amargo en la sociedad. Las calles del centro mendocino parecen ser una «zona de caza» constante para los delincuentes oportunistas que viven de romper ventanillas o forzar cerraduras.

El ciudadano de a pie agradece el arresto, pero la pregunta que resuena en la calle y en las redes sociales es la misma de siempre: ¿cuánto tiempo va a pasar hasta que la Justicia garantista lo devuelva a la calle para que siga robando? Mientras la «puerta giratoria» de los tribunales siga funcionando a la perfección, las cámaras de seguridad solo servirán para filmar la impunidad en continuado.