
La zona limítrofe entre los barrios Flores y Olivares, a metros del predio de la UNCuyo, se ha convertido en un corredor del miedo para los estudiantes. Días atrás, un joven protagonizó una secuencia dramática: tras sufrir un robo piraña, persiguió a los ladrones, se enfrentó a cuatro delincuentes a la vez y, con ayuda de vecinos, logró recuperar su bicicleta.
El hecho ocurrió cuando la víctima circulaba por la zona y fue emboscada por un grupo de cuatro personas (dos hombres y dos mujeres). En segundos, lo despojaron del rodado y escaparon. Lejos de resignarse, el joven recibió la ayuda de un motociclista que pasaba por el lugar, quien lo cargó y lo llevó a toda velocidad tras los asaltantes.
Persecución y batalla campal La secuencia, que se viralizó tras ser difundida en LVDiez, muestra el momento en que la víctima alcanza a una de las mujeres que huía en su bicicleta. En una maniobra desesperada, la tomó del cabello y la hizo caer al asfalto. Allí comenzó lo peor: los otros tres cómplices volvieron para atacar al joven, desatando una pelea de uno contra cuatro en plena calle.
Los gritos y la violencia alertaron a un automovilista que detuvo su marcha para intervenir, sumándose luego otros vecinos de la zona. Gracias a esta reacción ciudadana, los delincuentes huyeron corriendo hacia el interior del barrio, dejando la bicicleta abandonada. La policía arribó minutos después, pero no hubo detenidos.
Una zona roja que no da tregua El alivio por la recuperación del rodado se mezcla con la preocupación. Este no es un hecho aislado. El martes pasado, en el mismo sector, otro ciclista no tuvo tanta suerte: fue atacado a piedrazos en la cabeza, quedó inconsciente y le robaron todo. La comunidad universitaria y los vecinos exigen medidas urgentes en un punto ciego donde la inseguridad golpea a diario.