
El mapa legislativo municipal de Mendoza dejó un mensaje claro para el oficialismo provincial: la hegemonía no es absoluta y el peronismo goza de excelente salud en sus bastiones. Las recientes elecciones de concejales mostraron a un radicalismo que, pese a sus alianzas con La Libertad Avanza (LLA), no logró capitalizar el descontento en territorios clave y sufrió derrotas contundentes a manos de los intendentes del PJ.
El golpe más duro para el gobierno de Alfredo Cornejo y su armado (CM + LLA) vino del Este mendocino. En Santa Rosa y La Paz, el peronismo no solo validó gestiones, sino que arrasó. Fernando Ubieta mantuvo su aplastante mayoría, reteniendo las tres bancas en juego (Alberto Roza, Karen Martínez y Nicolás Pérez) y dejando al radicalismo sin chances de crecimiento. Flor Destéfanis (Santa Rosa) logró ampliar su poder: puso en juego dos bancas y se llevó tres (Magdalena Ascurra, Leonardo Saile y Hernán Dubé), arrebatándole un lugar directo a la UCR, que apenas logró colar a Leandro Barrera.
Maipú: Stevanato consolida y el oficialismo retrocede En el Gran Mendoza, Matías Stevanato revalidó sus credenciales en Maipú. El PJ ponía en juego dos escaños y logró quedarse con tres, manoteando la banca que dejaba Libres del Sur (aliado histórico de Cambia Mendoza). De esta forma, el oficialismo provincial perdió una banca neta en el recinto maipucino. Stevanato logró ingresar a Emiliano Sallei, Mariángeles García y Marcela Castello, asegurándose la mitad de los ediles y dejando a la alianza UCR-Libertarios conformándose con un empate técnico que, en los números reales, significa un retroceso para la calle Pelitier.
San Rafael: una derrota que no lastima a los Félix El sur provincial entregó la única «victoria» que Cambia Mendoza puede celebrar a medias. En San Rafael, la alianza UCR-LLA logró imponerse, pero el sistema de reparto dejó a los hermanos Félix sin heridas graves. El PJ arriesgaba tres lugares y logró meter a sus tres candidatos (Francisco Perdigues, Sol Indiveri y Anabel Lucero), empatando el ingreso con la oposición. Así, el peronismo sanrafaelino mantiene su bloque intacto con 6 bancas, demostrando que incluso en la derrota, el oficialismo provincial no tiene la fuerza suficiente para doblegar la estructura local.
El consuelo radical y el avance de Luján La UCR solo pudo festejar en Rivadavia, donde logró arrebatarle terreno al partido vecinal «Sembrar» del intendente Ricardo Mansur. Cambia Mendoza metió tres concejales contra dos del oficialismo municipal, complicando la gobernabilidad del ex radical. Por su parte, en Luján de Cuyo, Esteban Allasino y La Unión Mendocina (en alianza con LLA y UCR) arrasaron llevándose cinco bancas. Sin embargo, este triunfo es ajeno al armado puro de Cornejo, dejando en evidencia que cuando el PRO rebelde de De Marchi juega su propio partido, la UCR tradicional queda relegada a un rol secundario (solo obtuvieron un lugar de los cinco).
En resumen, los comicios demostraron que la «ola violeta y amarilla» que Cornejo intentó surfear se estrelló contra los paredones de las intendencias peronistas. El interior profundo y los bastiones del PJ le recordaron al Gobernador que el poder en Mendoza sigue estando fragmentado.