Festejos descontrolados en Maipú: los disturbios terminaron en una pelea a puños con la policía
Ocurrió en el cruce de Caseros y Maza. Los uniformados intentaron liberar la calzada para habilitar el tránsito cuando fueron emboscados a golpes. Una auxiliar terminó con politraumatismos y dos oficiales sufrieron cortes profundos en el cráneo. Los tres agresores fueron reducidos y uno de ellos tiene un frondoso prontuario por robo y violencia de género.
Lo que debía ser una desconcentración pacífica tras el histórico subcampeonato de la Selección Argentina en el Mundial 2026 derivó en una jornada de extrema violencia, sangre y descontrol en pleno centro del departamento de Maipú. Un operativo de prevención vial terminó de la peor manera cuando un grupo de simpatizantes emboscó y atacó ferozmente a golpes a los efectivos de la Policía de Mendoza. El saldo del salvaje ataque arrojó tres funcionarios públicos hospitalizados con graves heridas cortantes y traumatismos de cráneo, tres detenidos y una fuerte indignación vecinal por la impunidad de los agresores.
El grave episodio delictivo se desencadenó de forma exacta a las 19:24 de este domingo en la neurálgica intersección de las calles Caseros y Maza. En ese sector, una densa multitud de personas obstruía por completo el flujo vehicular, poniendo en riesgo la integridad física de los peatones y conductores que circulaban tras el partido. Al advertir la peligrosidad de la situación, los uniformados se aproximaron para solicitar de manera pacífica que liberaran la calzada. La respuesta del grupo fue de una violencia inusitada.
Brutalidad en cadena y el ataque con un parlante
De acuerdo con el parte oficial de las fuerzas de seguridad, la primera en arremeter fue una joven de 20 años, quien atacó físicamente y sin mediar palabra a una auxiliar policial. De inmediato, un hombre de 28 años y un joven de 21 se sumaron a la agresión para acorralar al personal. En medio del tumulto y las corridas, uno de los delincuentes tomó un parlante portátil de grandes dimensiones y lo estrelló con saña directamente contra la cabeza del coordinador general del operativo de seguridad, provocándole una profunda herida sangrante.
Al ver al jefe policial desestabilizado y cubierto de sangre, otros efectivos intentaron intervenir para rescatarlo, pero también fueron repelidos a golpes de puño y patadas por parte de los inadaptados. Tras varios minutos de máxima tensión, personal de apoyo táctico logró rodear, reducir y esposar a los tres principales sospechosos del ataque, restableciendo el orden en la arteria comercial maipucina.
Sangre, suturas y un detenido con frondoso prontuario
Las consecuencias físicas para el personal policial exponen la ferocidad con la que actuaron los agresores. Los tres heridos debieron ser trasladados de urgencia en ambulancias hacia la Clínica Francesa. El reporte médico detalló que una auxiliar de 30 años sufrió politraumatismos varios y severas lesiones en una de sus manos; un oficial principal de 41 años recibió dos puntos de sutura por un corte en la ceja derecha; y un tercer efectivo, de 26 años, ingresó al nosocomio con un cuadro de traumatismo de cráneo producto del “parlantazo”, presentando una herida cortante frontal.
En paralelo, el cruce de datos en el sistema informático policial arrojó un dato que encendió la furia de los investigadores: el delincuente de 28 años detenido en el lugar posee antecedentes penales computados por tentativa de robo agravado, robo simple y amenazas simples en contexto de violencia de género. Las actuaciones judiciales quedaron centralizadas en los despachos de la Oficina Fiscal de Maipú y los peritos de la Unidad Investigativa Departamental (UID), mientras la Inspección General de Seguridad (IGS) mantiene abierto el expediente de rigor para auditar la mecánica interna del procedimiento.