Indignación total: el cura acusado de 6 abusos reapareció dando misa en la Catedral
Alejandro Nicola, apartado del jardín de infantes “Niño Dios” tras una catarata de denuncias por abuso sexual infantil, ofició celebraciones religiosas y hasta leyó el Evangelio. La Iglesia lo justificó amparándose en el “principio de inocencia”, mientras las familias de las víctimas exigen respuestas a la Justicia. Este viernes será sometido a pericias psiquiátricas.
Un profundo dolor, estupor e indignación sacude a la comunidad de Villa Carlos Paz y a la sociedad cordobesa en general tras la reaparición pública del sacerdote Alejandro Nicola. El clérigo, que había sido apartado preventivamente de su cargo como director y párroco del jardín de infantes “Niño Dios” por múltiples denuncias de abuso sexual contra menores, fue visto durante los últimos días concelebrando al menos dos misas en el altar mayor de la Catedral de Córdoba.
Las imágenes y testimonios de los feligreses confirmaron que Nicola no solo estuvo presente acompañando al párroco Javier Soteras, sino que tuvo un rol activo subiendo al ambón para leer pasajes del Evangelio. La exposición del sacerdote cayó como un balde de agua fría sobre las familias denunciantes, quienes llevan más de un año batallando en los tribunales para que la causa avance. “Siento mucha indignación e impotencia, porque los actos de esta persona marcaron nuestra vida para siempre”, expresó Laura, madre de una de las presuntas víctimas.
La polémica defensa de la Iglesia y el “principio de inocencia”
Ante el revuelo y el repudio generalizado, la Catedral de Córdoba emitió un comunicado oficial firmado por Soteras. En el texto, la Iglesia justificó la participación de Nicola argumentando que, si bien está sometido a una investigación judicial y canónica en curso, rige sobre él “el debido respeto al principio de inocencia”.
Asimismo, desde el Arzobispado —encabezado por el cardenal Ángel Rossi— aclararon que el apartamiento del cura en junio fue una medida preventiva de “índole pastoral” exclusiva para la comunidad de Carlos Paz. Según el derecho canónico, Nicola no se encuentra formalmente suspendido del ejercicio de su ministerio sacerdotal ni impedido de celebrar la Eucaristía. No obstante, para el abogado querellante Pablo Pigini, esta reaparición pública es una falta de empatía total que solo ha generado “angustia” en las familias que esperan señales institucionales claras.
Avances judiciales, pericias y el rol de Luis Juez
En el plano estrictamente judicial, la situación de Nicola sigue siendo sumamente delicada. La fiscal Jorgelina Gómez mantiene bajo su órbita la unificación de las denuncias (algunas fuentes hablan de hasta nueve acusaciones formales de abuso sexual). En las últimas horas, la causa tomó un nuevo impulso político y mediático luego de que el senador Luis Juez se sumara formalmente como querellante en representación de una de las familias afectadas.
En este tenso contexto, la Justicia fijó para este mismo viernes 31 de julio la realización de exhaustivas pericias psiquiátricas y psicológicas interdisciplinarias sobre el sacerdote en la sede de Tribunales II. Mientras tanto, las familias exigen que se dicten imputaciones formales y lamentan que la presunción de inocencia esgrimida por la cúpula eclesiástica termine revictimizando a los niños que alzaron su voz.