
Un allanamiento en González Catán (La Matanza) terminó con una escena digna de una película de comedia absurda, aunque se trataba de un procedimiento policial serio. Alexis Alejandro González, un delincuente intensamente buscado por un robo agravado, fue hallado escondido dentro de un freezer en funcionamiento. Al ser descubierto, semidesnudo y temblando de frío, solo atinó a hacer un último pedido: «Oficial, espere, déjeme fumar un puchito».
El insólito episodio ocurrió en las últimas horas, cuando la Policía Bonaerense irrumpió en el domicilio del sospechoso. Una mujer intentó impedir el ingreso de los uniformados, lo que dio tiempo a González para buscar su «refugio». Sin embargo, la astucia le jugó en contra: cuando los oficiales levantaron la tapa del congelador, encontraron al ladrón acurrucado y con signos evidentes de hipotermia.
El origen de la fuga González, quien ahora se ganó el apodo de «Iceman», estaba prófugo desde el pasado 2 de febrero. Ese día, junto a un cómplice identificado como Cristian Leonel Maidana (23), asaltaron a una mujer en la vía pública. La policía advirtió el robo y comenzó una persecución que terminó cuando los ladrones chocaron su moto contra un patrullero. En ese momento, Maidana fue detenido, pero «Iceman» logró escapar a la carrera, manteniéndose oculto hasta que el frío lo delató.
Detenido y descongelado Tras ser sacado del electrodoméstico y asistido para recuperar la temperatura corporal, González fue trasladado a la comisaría, donde quedó a disposición de la Justicia. Su intento de camuflaje no solo falló, sino que le regaló a la crónica policial una de las anécdotas más bizarras del año.