Insólito papelón: multan a una mujer por usar el celular con la mano derecha, pero no tiene ese brazo
El insólito hecho ocurrió en Estados Unidos y expone la falta de verificación de las autoridades al aplicar sanciones de tránsito. El acta detalla con precisión una conducta físicamente imposible de realizar por la mujer, quien ahora deberá recurrir la penalización ante los tribunales locales aportando sus certificados médicos.
Un insólito procedimiento administrativo y policial en el estado de Florida, Estados Unidos, ha encendido las alarmas sobre la ligereza con la que se confeccionan las actas de infracción vial. Una mujer fue sancionada formalmente por las autoridades del Sheriff bajo la acusación expresa de estar manipulando un teléfono móvil con su mano derecha mientras se encontraba al volante. Sin embargo, la resolución chocó de frente con una realidad médica incontrastable: la conductora padece una discapacidad y no tiene mano derecha.
El caso plantea severos interrogantes sobre la diligencia y la veracidad de los reportes emitidos por los agentes de seguridad encargados del control del tráfico urbano. La ordenanza local prohíbe de manera tajante que los conductores sostengan dispositivos electrónicos mientras manejan, una norma habitual destinada a prevenir siniestros viales. No obstante, la descripción pormenorizada que el oficial asentó en el documento de la multa contradice de forma directa la condición física de la ciudadana.
Las vías de impugnación ante un fallo evidente
A raíz de este grueso error en la labración de la infracción, la defensa de la conductora ya inició los pasos legales correspondientes para solicitar la nulidad absoluta de la sanción económica. Los especialistas en derecho de tránsito locales señalaron que el primer paso consistirá en exigir formalmente las pruebas en las que se basó el oficial, tales como filmaciones de las cámaras corporales (bodycams), registros de patrulleros o cámaras del municipio que sustenten la acusación.
Posteriormente, la afectada deberá presentarse ante el tribunal de faltas de Florida con sus correspondientes informes médicos y certificados de discapacidad que acrediten la amputación o agenesia de su miembro superior derecho. En la jurisprudencia administrativa, la demostración de una imposibilidad física absoluta para cometer el hecho imputado destruye de inmediato la presunción de veracidad de la palabra policial, obligando a los jueces a dejar sin efecto la multa.
Garantías e institucionalidad bajo la lupa
Más allá del tinte tragicómico que reviste la noticia, el episodio pone de manifiesto la vulnerabilidad de las personas con discapacidad frente a las burocracias estatales y los sistemas punitivos de control. Las organizaciones civiles locales han remarcado que imponer penalidades sin una mínima verificación presencial o visual del infractor representa una falta de respeto a las normativas de tránsito y un avasallamiento a los derechos ciudadanos, abriendo la puerta a reclamos judiciales por daños y perjuicios contra el departamento del Sheriff interviniente.