Llegó Santilli: busca el apoyo de Cornejo a una reforma que le quitaría más de $45.000 millones a Mendoza

La llegada del ministro del Interior, Diego Santilli, a Mendoza este jueves no fue una visita protocolar más. Fue la confirmación de una alianza política que, según los números, le saldrá carísima a la provincia. El gobernador Alfredo Cornejo se prepara para levantar la mano y apoyar la «modernización laboral» y el paquete fiscal de Javier Milei, una lealtad que tiene un precio oculto: más de 45.000 millones de pesos menos para los mendocinos.

La paradoja es brutal. Mientras el Gobierno provincial se esfuerza por mostrarse como el «alumno ejemplar» de la Casa Rosada, un informe técnico del IARAF (Instituto Argentino de Análisis Fiscal) revela la letra chica del acuerdo. Los cambios en el Impuesto a las Ganancias y la reestructuración fiscal que impulsa la Nación —y que Cornejo avala— impactarán de lleno en la coparticipación.

Obediencia debida vs. Interés provincial ¿Por qué Cornejo apoya una medida que desfinancia su propia gestión? La respuesta parece estar en la construcción de su poder nacional. El gobernador juega a consolidar su pacto con Milei, priorizando la alianza política por sobre la defensa de las arcas locales.

Santilli vino a buscar la foto y el compromiso de los votos mendocinos en el Congreso. Se llevó ambas cosas. A cambio, Mendoza se queda con la promesa de una «modernización» teórica y un agujero fiscal real de $45.000 millones que, inevitablemente, se traducirá en menos obras, menos salud o menos seguridad para la provincia.

Es la lógica del «pacto a cualquier precio», donde la factura final no la paga la casta, ni la política, sino los recursos de Mendoza.