
La economía mendocina acaba de romper una barrera psicológica y dolorosa. ¿Ganás más de un millón de pesos al mes? Bueno, lamentablemente eso ya no es garantía de holgura. Según los últimos datos de octubre, el costo de vida se recalentó y para no caer bajo la línea de pobreza, una familia tipo ya necesita casi 1,1 millón de pesos.
Los números de la Dirección de Estadísticas (DEIE) trajeron una sorpresa desagradable. Si bien la inflación general (IPC) fue del 2,4%, la canasta básica —lo que realmente necesitás para vivir y comer— aumentó un 2,7%. Es decir, ser pobre se volvió más caro que el promedio del resto de las cosas.
La cuenta que duele:
- Para no ser pobre: Una familia con dos hijos necesitó $1.092.788 en octubre.
- Para no ser indigente: Esa misma familia necesitó $447.864 solo para comer.
Aunque veníamos de meses «tranquilos» con inflaciones en torno al 2%, octubre encendió las alarmas. Los alimentos y los servicios básicos están empujando el carro de los aumentos más rápido que el resto de la economía.
La realidad es que el título de «millonario» en pesos se devaluó tanto que hoy es el requisito mínimo para apenas cubrir las necesidades básicas de un hogar.