
Cuando se trata del recurso más vital para la provincia, las diferencias partidarias parecen quedar en un segundo plano. En un escenario político marcado por reacomodamientos y fracturas tras las últimas elecciones, la Legislatura provincial fue escenario de una foto atípica y contundente: dirigentes de todo el arco opositor dejaron de lado sus colores políticos para unirse detrás de un único objetivo común, que es la defensa del agua, la protección de los glaciares y el resguardo de los asambleístas ambientales.
La imagen conjunta dejó un mensaje claro de unidad frente al oficialismo y reunió a una extensa lista de referentes de espacios que habitualmente compiten entre sí. Por el Partido Verde estuvieron presentes Emanuel Fugazzotto y Dugar Chapel; por La Unión Mendocina participaron Jorge Difonso y Rolando Scanio; mientras que Flavia Manoni representó a Compromiso Federal. Por el lado del peronismo, marcaron presencia Gabriela Lizana, Gerardo Vaquer, Cristina Gómez, Roxana Escudero, Félix González y Valentina Morán.
A este amplio bloque se sumaron los concejales Gustavo Gutiérrez (Coalición Cívica), Silvina Anfuso (Libres del Sur), Silvina Camiolo y Palma Martin (quienes formaron parte del Frente Verde). El masivo grupo en defensa del agua se completó con la participación de Carolina del Castillo, David Fiore, Ricardo García y Paula García. Si bien el acuerdo fue transversal, destacó en la jornada la ausencia de los referentes del sector de los intendentes del PJ y del ciurquismo.
Con esta demostración de fuerza, los dirigentes avisaron que el frente ambiental sigue activo y presentaron un paquete de cuatro iniciativas legislativas orientadas a frenar cualquier avance sobre las reservas estratégicas de agua dulce de Mendoza.
Los cuatro ejes de la defensa transversal Basándose en el reciente informe de Naciones Unidas que alerta sobre una “quiebra hídrica global”, los representantes de este frente multisectorial impulsaron los siguientes proyectos:
1. Cumplimiento del Acuerdo de Escazú: A través de un proyecto de resolución, exigen al Ministerio de Seguridad y Justicia que informe si Mendoza aplica protocolos concretos para proteger a los activistas ambientales, evitando la criminalización de la protesta. 2. Defensa de la Ley Nacional de Glaciares: Mediante una declaración, instan a los legisladores nacionales por Mendoza a bloquear cualquier intento de alterar la definición de «ambiente periglacial» para habilitar actividades extractivas. Advirtieron que esto pondría en jaque a una provincia donde más del 95% del agua proviene del deshielo. 3. Ley anti-SLAPP provincial: Presentaron una iniciativa para frenar tempranamente las demandas judiciales abusivas contra ciudadanos o asambleístas. El proyecto busca suspender procesos con asimetría de poder y sancionar económicamente a quienes usen la Justicia para hostigar. 4. Impulso a una Ley anti-SLAPP Nacional: En sintonía con lo anterior, solicitan al Congreso de la Nación que debata una norma federal para evitar que juicios millonarios silencien el debate público ambiental.
«El agua no se produce, se conserva» Más allá de sus diferencias ideológicas, los impulsores de esta agenda coincidieron en que proteger las reservas naturales es la única condición indispensable para el desarrollo de la provincia. Frente al creciente debate sobre la matriz productiva y las inversiones extractivas, la foto en la Legislatura dejó una advertencia clara: con el agua de los mendocinos no se negocia.