
Una supuesta broma en el peor lugar posible terminó en un escándalo mayúsculo que le costará el trabajo a un futbolista profesional. Emiliano Endrizzi, defensor de Gimnasia y Esgrima de Jujuy, fue detenido y bajado esposado de un vuelo de Flybondi luego de decir la palabra «bomba» en pleno embarque, desatando el pánico entre los pasajeros y obligando a la intervención inmediata de las autoridades aeroportuarias.
El insólito episodio ocurrió en el aeropuerto de San Salvador de Jujuy, cuando el plantel completo se disponía a viajar rumbo a Buenos Aires para enfrentar a Agropecuario. Las imágenes del jugador siendo reducido y retirado por la policía no tardaron en viralizarse, generando un fuerte repudio y obligando a la dirigencia del «Lobo» jujeño a tomar medidas drásticas casi en el acto.
«No admite ningún tipo de estas bromas» Lejos de apañar a su jugador, el presidente de Gimnasia, Walter Morales, fue tajante y adelantó que evalúan la rescisión inminente del contrato de Endrizzi. «Que quede claro que el club no tiene ningún tipo de responsabilidad en esto. Sí el jugador», disparó el dirigente en conferencia de prensa, visiblemente molesto por la situación.
Morales remarcó que el defensor estaba «en horario de trabajo y representando a una institución muy importante», y que el contexto global actual «no admite ningún tipo de estas bromas». Horas más tarde, la comisión directiva reforzó esta postura mediante un comunicado oficial, calificando la inconducta como «estrictamente individual y ajena a los valores de la institución».
Mientras Endrizzi enfrenta ahora una causa que quedó bajo la órbita de la Justicia Federal —con el club a entera disposición para colaborar en la investigación—, el mensaje que deja el episodio es claro: en un aeropuerto no hay margen para chistes, y las consecuencias se pagan muy caras.