Violó la perimetral, se colgó del capó del auto de su ex y la amenazó de muerte: “Sos mía o de nadie”
El brutal episodio de violencia machista ocurrió el pasado domingo en Tucumán y quedó registrado por el celular de la víctima. El agresor rompió la restricción de acercamiento, persiguió a la mujer y atacó el vehículo en movimiento. La indignación por la tardanza de la Justicia: tardaron tres días en detenerlo.
Las imágenes son el vivo reflejo del terror psicológico y físico al que se enfrentan miles de mujeres en nuestro país. En la ciudad de Concepción, provincia de Tucumán, una joven madre y sus acompañantes vivieron minutos de puro pánico cuando su expareja, un hombre que ya contaba con una restricción perimetral vigente, decidió violar la orden judicial para iniciar una cacería en plena vía pública que afortunadamente no terminó en femicidio por la resistencia de las víctimas.
El violento hecho ocurrió el pasado domingo, pero las impactantes imágenes grabadas desde el interior del vehículo por la propia víctima se viralizaron en las últimas horas. En el material audiovisual se observa cómo el agresor, tras perseguir al auto por varias cuadras, aprovecha una detención para abalanzarse directamente sobre el capó del coche. Colgado de la estructura en movimiento y desencajado por la furia, el sujeto comenzó a propinarle violentos golpes al parabrisas con intenciones de romperlo, mientras lanzaba una de las amenazas más repetidas en el manual de los femicidas: “Sos mía o de nadie”.
El desamparo en vivo y los minutos de terror
Dentro del habitáculo, el clima era de una desesperación absoluta. Mientras el atacante continuaba con las agresiones físicas al rodado y los gritos amenazantes, se escucha a una de las acompañantes rogarle a la conductora que mantuviera la calma y llamara de inmediato a la Policía. Sin embargo, el Estado llegó tarde: los ataques y el acoso continuaron durante varios minutos en los que la mujer tuvo que maniobrar con el violento prendido del parabrisas, hasta que el hombre finalmente desistió y escapó del lugar ante la mirada atónita de los testigos.
Desde la línea editorial de Cóndor Digital, ponemos el foco en el alarmante bache temporal del sistema judicial y policial. El ataque ocurrió el domingo y existían pruebas fílmicas irrefutables de la violación de la perimetral y las amenazas de muerte explícitas. Sin embargo, las fuerzas de seguridad recién lograron localizar y detener al imputado el día miércoles por orden de la fiscalía interviniente. Tres días de total desprotección para una víctima que no sabía si su agresor volvería para cumplir su promesa de muerte.
La perimetral: ¿Un papel que no protege a nadie?
Este caso vuelve a encender las alarmas sobre la efectividad de las restricciones de acercamiento dictadas por la Justicia de Familia. Para los violentos, la perimetral parece ser apenas un papel que ignoran de forma sistemática. La comunidad reclama medidas más severas y de cumplimiento efectivo, como el uso obligatorio de tobilleras electrónicas de geolocalización tanto para el agresor como para la víctima, evitando que el control dependa exclusivamente del accionar policial posterior al hecho.
Actualmente, el sujeto permanece tras las rejas bajo los cargos de desobediencia judicial, amenazas agravadas y daños en el contexto de violencia de género. La víctima, por su parte, recibe asistencia psicológica, aunque el trauma de haber tenido a su potencial verdugo destrozando el auto a los gritos es una marca difícil de borrar.