Horror en Brasil: saltó de un puente de 30 metros de altura pero olvidaron atarle la soga de seguridad
La víctima, Maria Eduarda Rodrigues de Freitas, fue arrojada al vacío tras recibir la orden de los coordinadores sin el equipamiento de sujeción. El dramático hecho ocurrió este sábado en el “Puente del Esqueleto” de San Pablo. La Policía detuvo a seis responsables de la empresa privada y el Municipio denunció al Gobierno federal por falta de fiscalización.
Una verdadera pesadilla vestida de deporte extremo conmociona al estado de San Pablo, en Brasil, y enciende las alarmas globales sobre la falta de controles a las empresas de turismo de aventura. Una joven de 21 años de edad perdió la vida de forma instantánea este sábado por la mañana tras caer al vacío desde una altura aproximada de 30 metros. La investigación judicial determinó que los instructores a cargo de la actividad cometieron un error letal: le dieron la señal de partida y la arrojaron al precipicio sin haber fijado la cuerda de seguridad a su arnés.
El trágico episodio se registró alrededor de las 10:00 horas en el denominado “Puente del Esqueleto” (Ponte do Esqueleto), un monumental viaducto ferroviario abandonado ubicado en la localidad de Limeira, famoso en la región por congregar a cientos de fanáticos del puenting, el senderismo y el rope jump. La víctima fue identificada formalmente como Maria Eduarda Rodrigues de Freitas, quien se desempeñaba como profesora de educación física en un gimnasio de la zona metropolitana paulista.
Protocolos rotos y detenciones en el acto
De acuerdo con los testimonios recopilados por la Policía Militar en el teatro del hecho, Maria Eduarda se encontraba en la plataforma de lanzamiento confiando en el profesionalismo de la firma organizadora, denominada “Entre Cordas Oficial”. Tras una desastrosa falla en los protocolos de verificación mutua, los coordinadores del salto le dieron la orden de salida. Al saltar, la joven cayó directamente al piso del cañadón sin ningún tipo de amarre o amortiguación elástica.
A pesar de que los propios testigos y miembros de la excursión descendieron rápidamente e intentaron realizarle maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP), el equipo de médicos de emergencia que arribó en ambulancia solo pudo constatar el deceso de la joven a causa de politraumatismos severos y fracturas múltiples. Ante la flagrancia y la gravedad del caso, las fuerzas de seguridad detuvieron de forma preventiva a seis personas vinculadas a la organización del evento bajo cargos de homicidio.
Escrache virtual y denuncias cruzadas por la fiscalización
Minutos después de confirmarse el fallecimiento, la empresa “Entre Cordas Oficial” —que paradójicamente exhibía en su búnker digital la frase “Tú sueñas. Nosotros lo hacemos realidad”— subió un breve comunicado de pésame y eliminó por completo su cuenta de Instagram, la cual contaba con más de 80.000 seguidores, en un claro intento de frenar la ola de insultos y el escrache masivo de la comunidad.
La tragedia escaló rápidamente al plano político institucional. El alcalde de Limeira, Murilo Félix, anunció la presentación de una denuncia penal formal contra el Gobierno federal de Brasil por omisión de funciones y severas fallas en la fiscalización del viaducto. El intendente demostró con documentos que desde principios de 2025 el municipio venía exigiendo el bloqueo del acceso o el mantenimiento del puente, ratificando que el control de la estructura corresponde exclusivamente a las órbitas federales. La muerte de la joven instructora reabre un debate urgente en el país vecino sobre la regulación de estas actividades que operan al filo de la muerte.