Competidores reclaman la devolución de la inscripción tras el escándalo de la incontinencia
La atleta australiana Joanna Wietrzyk continuó hasta completar el recorrido y se consagró campeona pese al incidente de salud. Los organizadores pidieron disculpas y anunciaron cambios en el reglamento.
Se desató un fuerte escándalo en el mundo del fitness cuando, durante una competencia de entrenamiento híbrido Hyrox —que combina 8 kilómetros de carrera y ocho estaciones de ejercicio funcional— realizada en la ciudad china de Pekín, la atleta australiana Joanna Wietrzyk sufrió una incontinencia intestinal y, aun así, decidió no abandonar la prueba. Incluso terminó ganándola. El incidente provocó una fuerte reacción en la comunidad deportiva, que consideró que la materia fecal que la joven dejaba a su paso constituía un riesgo sanitario, una situación que no estaba contemplada en el reglamento oficial.
Según el relato de testigos que participaban en la competencia, la deportista sufrió el percance de salud poco antes de cumplir la mitad del recorrido. Al continuar con ejercicios exigentes como burpees y zancadas, dejó restos fecales en la pista y en las máquinas. Un video que circuló en redes sociales permite ver a Wietrzyk con materia fecal escurriéndole por las piernas mientras participaba en la carrera, en la que los atletas se alternan entre completar ocho tramos de 1 kilómetro y ocho estaciones de entrenamiento en el menor tiempo posible.
Hubo incluso otros atletas que denunciaron haberse ensuciado durante la prueba. Wietrzyk, que competía en la categoría Elite Pro, llegó así hasta completar todos los objetivos y se consagró campeona mundial. Algunos participantes reclamaron la devolución del importe de la inscripción, de cerca de 150 dólares, por considerar que estuvieron expuestos a condiciones sanitarias inadecuadas.
La respuesta de los organizadores
Hasta ese momento, el reglamento oficial de Hyrox estipulaba penalizaciones de tiempo e incluso descalificaciones por conductas higiénicas menores, como escupir en el suelo o arrojar agua, pero no contemplaba una situación como esta. Moritz Fürste, cofundador de la competencia, emitió un comunicado al respecto: “Pido disculpas a todos los que se vieron afectados directa o indirectamente, así como a todos los que sintieron que no manejamos la situación como debíamos haberlo hecho. Se cometió un error al no reaccionar de inmediato durante la carrera”.
“Por supuesto, comenzamos a mejorar los procesos de los eventos, además de realizar cambios en el reglamento de inmediato. A partir de este momento, se implementaron nuevas reglas y procedimientos para evitar que situaciones como esta vuelvan a ocurrir. Aprendemos e intentamos mejorar cada día”, agregó Fürste. El cambio permitirá a los jueces detener y retirar de la pista, o incluso descalificar por motivos de salud pública y seguridad colectiva, a cualquier atleta que atraviese una situación similar.
La atleta, por su parte, publicó una foto suya hospitalizada tras la competencia. “Un triunfo es un triunfo”, escribió, y agradeció a quienes le enviaron mensajes de apoyo.