Escándalo en Montecaseros-Palmira: un jugador terminó en la comisaría por gestos racistas hacia un rival brasileño
El fiscal Oscar Sívori abrió un expediente contravencional contra Facundo Reveco, futbolista de Atlético Palmira, tras ser filmado imitando gestos de simio hacia Antonio Erick Pontes Lourenço. Desde la institución aurinegra cuestionaron duramente el accionar judicial y cruzaron al fiscal por un presunto vínculo familiar con el presidente del club rival.
Una tarde de fútbol en el departamento de San Martín terminó en escándalo policial e institucional. Durante el encuentro entre el Club Social y Deportivo Montecaseros y Atlético Palmira por el Torneo Regional Amateur —que culminó con la victoria del local por 1 a 0—, un repudiable episodio de racismo empañó la jornada deportiva y desató una guerra de comunicados y sospechas en la región este.
El protagonista del hecho fue el jugador de Palmira, Facundo Darío Reveco, quien durante el desarrollo del partido mantuvo un cruce con el delantero brasileño Antonio Erick Pontes Lourenço, vistiendo la camiseta del conjunto local. En plena disputa, Reveco fue captado por las cámaras imitando los movimientos de un mono en dirección a su rival. Aunque el partido continuó hasta el pitazo final, las imágenes se viralizaron rápidamente y sirvieron como prueba fundamental para la posterior intervención de la justicia ordinaria.
La actuación de la fiscalía y el repudio de Montecaseros
Una vez concluido el encuentro, el fiscal Oscar Sívori, al frente de la unidad interviniente, ordenó el inmediato traslado de Reveco a la Comisaría 55° para notificarlo formalmente del inicio de actuaciones. El procedimiento quedó encuadrado en el artículo 37 de la Ley Provincial 9099, la cual sanciona severamente la incitación a la violencia y los actos de discriminación en espectáculos públicos.
Ante la gravedad institucional del hecho, desde la Comisión Directiva del Club Montecaseros emitieron un comunicado oficial donde repudiaron de manera enérgica los gestos racistas. La entidad ratificó su solidaridad con Pontes Lourenço y enfatizó que “el fútbol debe ser un espacio de respeto, compañerismo y pasión”, despegándose de cualquier conducta antideportiva.
La dura respuesta de Atlético Palmira y sospechas sobre el fiscal
Por el contrario, la reacción de la dirigencia de Atlético Palmira no tardó en llegar, transformando el conflicto deportivo en una disputa política e institucional. En un comunicado oficial, el club cuestionó con dureza el accionar del Ministerio Público Fiscal y exigió absoluta objetividad a la justicia mendocina.
En su descargo, la institución jarillera fue un paso más allá al solicitar que se investigue públicamente una presunta relación de parentesco entre el fiscal Oscar Sívori y el actual presidente de Montecaseros, José Álvarez, sugiriendo un posible conflicto de intereses en la celeridad del procedimiento contra su jugador. Asimismo, desde Palmira exigieron que también se investiguen los presuntos gestos obscenos que el propio Pontes Lourenço le habría dedicado a los directivos e hinchas visitantes durante el partido.
Mientras el expediente contravencional sigue su curso y las pruebas audiovisuales son analizadas, el clásico del Este quedó marcado por la intolerancia, la tensión judicial y un profundo cruce dirigencial que promete sumar nuevos capítulos.