Colapso del sistema: más de 100 clínicas cortan servicios a PAMI por una deuda millonaria
Más de cien sanatorios de Mendoza, San Juan, Córdoba y el Conurbano bonaerense atienden únicamente emergencias por un atraso arancelario del 132% frente a la inflación. Se suma la crisis en los centros de diálisis, que afecta a casi 750 pacientes mendocinos.
La crisis en el sistema de salud privada escaló a un punto crítico y afecta de manera directa a miles de jubilados en la provincia. Este jueves 27 y viernes 28 de agosto, más de 100 clínicas, sanatorios u hospitales privados de Mendoza, Córdoba, San Juan y el Conurbano bonaerense llevan adelante un paro de 48 horas que paraliza la atención programada para los afiliados de PAMI. Durante ambas jornadas, los centros de salud solo atenderán urgencias estrictas y “códigos rojos” en sus guardias médicas.
La medida de fuerza, convocada por la Cámara Argentina de Prestadores de la Seguridad Social (CAPRESS), responde a un severo desfasaje financiero producto del atraso en los pagos y la falta de actualización de aranceles por parte de la obra social nacional. Según precisaron las entidades, entre diciembre de 2023 y julio de 2026 la inflación acumulada (IPC) alcanzó un 241%, mientras que la cápita abonada por PAMI apenas se incrementó un 111%, generando un atraso real de casi 132 puntos porcentuales.
Alarma por los servicios de diálisis en Mendoza
A la suspensión de consultas y cirugías programadas se suma una situación delicada en los centros de diálisis, donde la Confederación de Asociaciones de Diálisis de la República Argentina (CADRA) advirtió sobre un desfasaje cercano al 50% entre lo que liquida la obra social y el costo real del tratamiento renal.
En la provincia de Mendoza, este conflicto pone en riesgo directo la continuidad del tratamiento de 748 pacientes que dependen de la cobertura de PAMI, distribuidos en 19 centros de atención local. A nivel nacional, la problemática compromete a más de 4.700 enfermos renales y pone al borde del colapso a más de 200 instituciones privadas. Desde el sector advierten que, de no encontrarse una solución urgente, la atención básica para millones de adultos mayores quedará en una situación de vulnerabilidad inédita.