
El sistema de salud de Mendoza está en llamas. Tras una asamblea masiva, los profesionales nucleados en AMProS decidieron pedirle la renuncia al ministro de Salud, Rodolfo Montero. La acusación es gravísima: aseguran que el Gobierno está dejando desprotegidos a los mendocinos y que el ministro se niega a escucharlos.
Claudia Iturbe, titular del gremio, fue tajante: «Somos el único sector que no tuvo aumento de sueldo. Esto no es solo un problema de plata, es que sin sueldos dignos los médicos se van, y si no hay médicos, no hay turnos ni cirugías». Según denuncian, la falta de inversión ya está provocando el cierre de maternidades y servicios de neonatología, afectando a los que menos tienen.
Promesas incumplidas y falta de diálogo La gota que colmó el vaso fue el desplante del ministro. Según los médicos, Montero les prometió una reunión pero no los recibió. «No hay voluntad de diálogo», aseguran desde AMProS, mientras denuncian que todavía hay muchos profesionales trabajando «en negro» y con miedo a ser echados. La frase que terminó de romper todo fue una supuesta advertencia oficial: «con ustedes no nos tiembla la mano», algo que los médicos ven como una amenaza directa hacia los pacientes.