De terror: una discusión por las butacas terminó con trompadas, gas pimienta y evacuados en el cine
El verdadero terror no estaba en la pantalla, sino en la platea. Una insólita discusión por la ubicación de unos asientos durante la función de “Mamá Siniestra” derivó en un violento enfrentamiento físico que escaló a la locura total: una de las mujeres roció gas pimienta en la sala cerrada, intoxicando a decenas de espectadores. Hay dos detenidas.
Lo que prometía ser una tranquila salida de miércoles por la noche en el cine Las Tipas del Shopping Paso del Paraná, en Entre Ríos, se transformó en un escenario de pánico, gritos y evacuación masiva.
Según el relato de Sofía, una de las víctimas del ataque, el conflicto comenzó cuando ella y sus amigas ingresaron a la sala a oscuras y notaron que sus butacas asignadas estaban ocupadas. Al pedir amablemente que se corrieran, la respuesta de las usurpadoras fue una catarata de insultos: “A vos nadie te va a querer, mirá lo fea que sos”, le espetaron a una de las chicas.
De los insultos a la nube tóxica
Pese a la intervención inicial de una empleada del cine, la tensión volvió a estallar a los 20 minutos. Cuando las jóvenes agredidas intentaron pedir ayuda nuevamente, una de las mujeres que ocupaba los asientos se abalanzó sobre una de ellas, agarrándola de los pelos y desatando una pelea feroz en medio de las butacas.
Pero el momento de mayor locura llegó cuando otras personas intentaron separar a las involucradas. En medio del forcejeo, una de las agresoras sacó un aerosol de gas pimienta y comenzó a rociarlo indiscriminadamente dentro de la sala cerrada.
La nube tóxica afectó rápidamente a los presentes, provocando ataques de tos, ardor en los ojos y desesperación, especialmente entre niños y adultos mayores que tuvieron que abandonar el recinto a ciegas. Al menos cinco personas debieron recibir asistencia médica en el lugar.
La función fue suspendida de inmediato. Mientras tanto, la mujer de 51 años y su hija de 27 intentaron escapar, pero fueron interceptadas y detenidas por la Policía en el estacionamiento del shopping. Para calmar los ánimos, el cine ofreció nuevas entradas a todos los espectadores que debieron huir de esta película de terror en la vida real.