Insólito: la Provincia frenó la ayuda municipal para reparar la comisaría del departamento de Rivadavia
Tras el doloroso cierre de su maternidad, la Provincia castiga una vez más a los vecinos del departamento. El municipio había decidido salir al rescate con recursos propios para refaccionar la seccional —cuyas precarias condiciones edilicias derivaron en la reciente fuga de un preso, recapturado gracias a las cámaras municipales—. Sin embargo, las mezquindades partidarias y los egos de la política pudieron más que la seguridad de la gente.
El ensañamiento político del Gobierno provincial contra el departamento de Rivadavia sumó este miércoles un nuevo y gravísimo capítulo que indigna a toda la comunidad. Como si el duro golpe del cierre de la maternidad no hubiera sido suficiente castigo para los vecinos, la Provincia decidió darle la espalda una vez más a la comuna y canceló de manera sorpresiva el convenio que se había firmado para reacondicionar y mejorar las instalaciones de la Comisaría 13.
La decisión deja al descubierto una operatoria de desgaste sistemático contra los ciudadanos y la gestión municipal, priorizando los intereses partidarios por encima de las necesidades básicas de la población.
Ayuda municipal frente al abandono provincial
Todo comenzó a raíz de las paupérrimas y alarmantes condiciones edilicias en las que funciona la dependencia policial, una precariedad estructural tan evidente que derivó en la reciente evasión de un detenido. Cabe recordar que aquel recluso no fue recapturado por la eficacia de la cúpula provincial, sino gracias al rápido accionar de la videovigilancia municipal, cuyos operadores detectaron el escape y guiaron paso a paso a los uniformados.
Ante la desidia y la falta de respuestas desde la capital mendocina, el municipio de Rivadavia dio un paso al frente y decidió colaborar activamente, comprometiendo personal, herramientas y recursos propios para poner en valor la seccional. El acuerdo contemplaba la refacción profunda de los calabozos, trabajos de metalurgia, pintura, mejoras en veredas, colocación de luminarias LED y la instalación de nuevas cámaras de seguridad.
Los egos que asfixian a los vecinos
Sin embargo, las buenas intenciones de la comuna chocaron contra la peor cara de la política. El Ministerio de Seguridad decidió dar de baja el acuerdo de un plumazo, frustrando las obras urgentes que los vecinos necesitaban imperiosamente para su tranquilidad.
Una vez más, queda en evidencia que los egos y las especulaciones de la alta política provincial pesan mucho más que el bienestar de la gente. Mientras el Gobierno central opta por el castigo y la asfixia institucional hacia Rivadavia, los ciudadanos quedan rehenes de una interna mezquina que deja las comisarías en ruinas y la seguridad de todo el departamento a la deriva.