La Casa de Papel argentina: desaparecieron 4 billones de pesos y el titular del Banco Central dijo que deben estar por ahí
El mercado financiero encendió todas las alarmas ante los movimientos opacos entre el Ministerio de Economía y el BCRA. Faltan registrar billones de pesos de la última licitación de deuda y hay saltos inexplicables de dólares que coincidirían con ventas secretas para frenar el tipo de cambio. La insólita respuesta del titular de la entidad monetaria.
Las cuentas del Tesoro nacional en el Banco Central de la República Argentina (BCRA) se han convertido en una verdadera “caja negra” que genera una creciente desconfianza en el mercado. En los últimos días, analistas y consultoras financieras detectaron movimientos abruptos de cientos de millones de dólares sin justificación oficial y, lo que es aún más grave, la misteriosa desaparición de unos 4 billones de pesos (millones de millones) que habían sido captados durante la última licitación de deuda del Gobierno.
El tema alcanzó su punto máximo de tensión institucional durante la última conferencia de prensa brindada por el presidente del BCRA, Santiago Bausili. Al ser consultado de manera directa sobre el paradero de esos 4 billones de pesos que no figuran depositados en las cuentas del Tesoro, el funcionario intentó quitarle dramatismo a la situación desviando la responsabilidad hacia el Palacio de Hacienda, pero lo hizo utilizando una ironía que cayó pésimo entre los operadores.
“No tengo mucha respuesta, porque es una pregunta que corresponde hacer al Tesoro”, arrancó Bausili, para luego rematar de forma insólita: “No creo que hayan desaparecido. Puede ser que no los haya traído acá. Estoy seguro que si buscamos bien, en algún lado están. Son bastantes como para no encontrarlos”.
La calesita de los dólares y las intervenciones bajo sospecha
El misterio de los pesos se suma a una profunda opacidad en el manejo de la moneda extranjera. Los datos diarios del BCRA mostraron fuertes fluctuaciones en los depósitos en dólares del Tesoro. El caso más llamativo ocurrió cuando el saldo saltó repentinamente de USD 3.605 millones a USD 4.387 millones (casi 800 millones de diferencia) en un solo fin de semana, sin que Economía pudiera explicar qué monto correspondía a bonos, bopreales o desembolsos internacionales.
Esta puerta giratoria de dólares resulta fundamental porque, días antes, ocurrió el movimiento inverso: las cuentas bajaron USD 145 millones justo en la jornada en que el dólar mayorista amenazaba con quebrar la barrera de los $1.500. La fuerte sospecha en la City es que el Tesoro utilizó sus propios dólares de forma encubierta para ponerle un techo al mercado cambiario, evitando que esa intervención quedara registrada formalmente como una venta directa del Banco Central (que hasta ese momento venía mostrando una racha compradora).
El peligro de una liquidez descontrolada
Detrás de la chicana de Bausili y la falta de información de Economía, subyace un problema estructural que inquieta al mundo financiero. No se discute que los fondos existan, sino quién los está manejando y dónde están estacionados (¿bancos comerciales?, ¿operaciones de Repo?).
El ocultamiento de estas cifras dificulta enormemente seguir la política monetaria real del Gobierno, que actualmente hace malabares para intentar cumplir tres objetivos que chocan entre sí: absorber la cantidad de pesos circulantes, evitar que se dispare el dólar y acumular las reservas internacionales que exige el Fondo Monetario Internacional (FMI).