Las Heras: investigan si el descarrilamiento fue provocado o por falta de mantenimiento
El impresionante accidente ocurrió de madrugada e involucró a una formación de unos 40 vagones. Tras el siniestro, decenas de personas se acercaron con bidones para robar la carga. “No fue una tragedia de milagro”, confesó el conductor del tren.
La madrugada de este jueves se transformó en un escenario de caos y extrema tensión en el departamento de Las Heras tras el violento descarrilamiento de un tren de cargas. El siniestro no solo generó un grave peligro por el derrame de combustible de la formación, sino que desató un intento de saqueo por parte de vecinos que debió ser contenido por un fuerte operativo de seguridad.
El accidente ocurrió alrededor de la 1.30 de la mañana en la intersección de las calles San Martín y Curupaytí (zona de Santa Rita). Por motivos que aún son materia de investigación, una pesada formación compuesta por aproximadamente 40 vagones se salió de las vías férreas, provocando daños estructurales y una peligrosa fuga de combustible.
Bidones, peligro de explosión y fuerte custodia
Lejos de alejarse del área de peligro, el derrame atrajo rápidamente a decenas de personas de la zona. Aprovechando la oscuridad y la confusión del momento, varios vecinos se acercaron al lugar de la emergencia armados con bidones, con la clara intención de robar el combustible derramado y saquear parte de la carga que transportaban los vagones.
Ante el riesgo inminente de una explosión y el avance de la gente, efectivos de la Policía de Mendoza debieron montar un cerco de seguridad perimetral de urgencia. Los uniformados permanecieron custodiando fuertemente la formación para evitar los robos y despejar el área, mientras personal de Bomberos trabajaba a contrarreloj para evaluar los daños, contener la fuga de líquido inflamable y asegurar la zona.
La magnitud del hecho dejó en shock a los propios trabajadores ferroviarios. Juan Carlos, el maquinista que conducía la formación accidentada, dimensionó la gravedad del episodio: “No ha sido una tragedia de milagro. Nosotros andamos con custodia por la carga que transportamos”, aclaró el conductor, confirmando el constante riesgo que enfrentan en ese trayecto.