Zona liberada: Reventaron una panadería en pleno centro de Mendoza para robarse las facturas
El robo ocurrió a la madrugada en el local “Mi Pana” de la calle San Juan. Delincuentes reventaron la vidriera del frente para ingresar y terminaron llevándose bandejas de facturas y productos dulces. Crece el malestar en el sector comercial ante la ola de hechos delictivos nocturnos en las zonas residenciales y la escasez de patrullaje.
La inseguridad en el corazón de la Ciudad de Mendoza sumó un nuevo capítulo de vandalismo que reaviva el malestar colectivo de los pequeños empresarios. Durante la madrugada de este miércoles, una conocida panadería ubicada en el microcentro mendocino sufrió un violento ataque bajo la modalidad de “entradera exprés”. La impunidad con la que actuaron los delincuentes, sumada al irrisorio botín que buscaban, expone una problemática de fondo que los damnificados denuncian sin tapujos: la zona céntrica se encuentra virtualmente liberada a la delincuencia nocturna.
El hecho delictivo se registró minutos después de las 2:00 horas en el establecimiento comercial de panificados denominado “Mi Pana”, situado estratégicamente sobre la calle San Juan. De acuerdo con las pericias policiales primarias, al menos dos delincuentes abordaron el frente del negocio y, utilizando elementos contundentes, destruyeron los cristales de seguridad del ingreso principal para abrirse paso hacia el interior del salón de atención al público.
Daños millonarios por un botín de facturas
Una vez adentro, y lejos de buscar cajas registradoras o dispositivos tecnológicos de alto valor, los ladrones arremetieron directamente contra los mostradores de exhibición y las áreas de producción, sustrayendo una importante cantidad de mercadería dulce, principalmente facturas listas para la venta matutina.
La situación fue advertida de inmediato por testigos ocasionales que circulaban por las inmediaciones, quienes alertaron al número de emergencias 911 tras observar a los dos sospechosos salir corriendo del comercio con bolsas repletas de productos panificados. Minutos más tarde, el propietario del local arribó al lugar y constató junto a los uniformados los severos daños estructurales en su vidriera, cuyo costo de reposición duplica largamente el valor de lo robado en mercadería.
Comerciantes en alerta por la desprotección estatal
Este atraco no es un caso aislado, sino el detonante de un reclamo generalizado de la comunidad comercial de las principales calles del centro de Mendoza (como San Juan, Rioja y Salta). Los dueños de los negocios expresan sentirse completamente desamparados por las autoridades gubernamentales y las fuerzas de prevención policial. “Sentimos que el centro está liberado a la madrugada. Pagamos impuestos y tasas municipales carísimas para trabajar, pero tenemos que gastar fortunas en rejas, alarmas y persianas porque de noche no pasa ni un patrullero”, señalaron referentes del sector damnificado.
La proliferación de hurtos de cables, robos bajo la modalidad “piraña” y destrozos de frentes comerciales está modificando los hábitos de los trabajadores de la zona, quienes exigen una reestructuración urgente de los corredores de vigilancia nocturna antes de que los niveles de violencia urbana pasen a mayores.