Córdoba: vecinos denuncian la desaparición de mascotas porque se las están comiendo

La crisis social en Argentina ha perforado un nuevo piso de dignidad. En los barrios cordobeses de Güemes, Observatorio y Bella Vista, los vecinos han pasado del miedo por la inseguridad al horror por la supervivencia: denuncian que personas en situación de abandono total están capturando gatos y mascotas para alimentarse. «Aparentemente, se están alimentando de las mascotas de los vecinos que andan sueltos», relató con angustia un habitante de la zona.

Desde los centros vecinales intentan poner el foco en el drama de fondo. Lautaro Celayes, referente de barrio Güemes, advirtió que más allá del impacto que genera el tema de las mascotas, lo que se vive es una «rotura del tejido social». Con más de 230 personas durmiendo a la intemperie solo en el centro de Córdoba, enfrentando el frío en cajeros y recovas, la desesperación por un plato de comida ha borrado cualquier norma de convivencia.

La nueva y cruel dieta argentina El fenómeno no es aislado. En un país donde el consumo de carne vacuna se volvió un lujo, están apareciendo alternativas desesperadas: desde carnicerías en la Patagonia que ofrecen carne de burro hasta la promoción del guanaco en otras regiones. En Córdoba, la «emergencia social» ya no es una estadística; son familias enteras, con niños y ancianos, que han caído fuera del sistema ante un Estado que, según denuncian los vecinos, brilla por su ausencia.