Estudiantes, comunidad y el municipio en contra del ajuste de la educación en La Paz
La educación superior de La Paz vive sus horas más oscuras. A la Resolución de la provincia que amenaza con quitarle la autonomía, se suma una crisis democrática interna: desde 2019 no hay elecciones y el rectorado es acusado de ser funcional al plan de recorte.
El IES N° 9-005 “Fidela Amparán” debería estar celebrando sus 40 años de historia, pero el clima en sus pasillos es de bronca e incertidumbre. La comunidad educativa ha decidido romper el silencio y señalar al responsable directo de la parálisis institucional: el rector José Luis Ferro. Las denuncias son tajantes: la institución funciona en un vacío democrático sin precedentes, con mandatos vencidos, sin Consejo Directivo y sin un Centro de Estudiantes que defienda los derechos del alumnado.
Una gestión bajo sospecha
A Ferro se lo acusa de mantener el instituto en una situación de “irregularidad permanente” desde hace siete años para evitar el control de la comunidad. Pero el dato más sensible es la presunta connivencia con el plan de ajuste provincial. Mientras los estudiantes temen por el cierre de carreras, la gestión actual es señalada por minimizar los reclamos y facilitar, por omisión, el avance de la Resolución N° 1622.
El peligro de la “dependencia”: ¿El fin de la autonomía?
La nueva normativa de la Dirección General de Escuelas (DGE) propone una “reorganización por núcleos”. Bajo este concepto técnico de “descentralización”, se esconde un proceso de centralización en departamentos como San Martín o Ciudad. Para el IES de La Paz, esto significa dejar de ser un instituto autónomo para pasar a ser una sede dependiente, un paso previo que muchos ven como el inicio del desmantelamiento total que luego alcanzaría al aula satélite de Las Catitas.
El factor humano: Estudiar en el territorio o abandonar
En un departamento como La Paz, donde las distancias son el principal enemigo del progreso, perder la autonomía del IES es condenar a cientos de jóvenes al abandono. La obligación de trasladarse largas distancias para cursar o realizar trámites administrativos no es un simple cambio de sede; es una barrera económica y social que rompe el arraigo local.
La respuesta del Municipio de La Paz
Frente a este escenario, el Gobierno Municipal salió a marcar la cancha. El Intendente rechazó de forma tajante cualquier medida de cierre ante el Director General de Escuelas y ofreció infraestructura municipal para garantizar las clases. La gestión local fue clara: la “baja matrícula” es consecuencia de la falta de oferta educativa y no puede ser la excusa para el desmantelamiento.