Notti: se inundaron los pasillos del hospital y le echan la culpa a obras que están afuera
Una intensa tormenta bastó para poner al desnudo la vulnerabilidad de las instalaciones del Hospital Pediátrico Humberto Notti. El agua irrumpió en varios sectores del principal nosocomio infantil de la provincia tras el colapso del sistema de desagüe, dejando imágenes preocupantes y levantando serios interrogantes sobre si el edificio está realmente preparado para soportar el clima de la temporada.
Según la explicación oficial brindada desde el centro asistencial, el inconveniente se originó por una “obstrucción parcial en las cámaras de inspección cloacales”, tapadas por escombros y basura acumulada de las obras realizadas sobre la calle Bandera de los Andes, sumado a drenajes y acequias de vereda que no estaban del todo limpios. Un combo entre residuos de obra y falta de mantenimiento preventivo que terminó inundando las zonas de paso donde se atienden miles de niños mendocinos.
Incertidumbre en los pasillos tras la tormenta
Aunque la dirección del hospital salió rápidamente a llevar calma asegurando que las áreas afectadas “fueron saneadas” y que la atención se presta con absoluta normalidad, en los pasillos del nosocomio reina la incertidumbre.
La gran incógnita entre el personal, los médicos y los padres que asisten a diario es qué garantía existe de que las instalaciones no vuelvan a inundarse frente al próximo temporal. Mientras el discurso oficial busca dar vuelta la página con un rápido operativo de limpieza, el episodio deja flotando la duda de si las cañerías del hospital de referencia de la provincia resisten un verano que promete ser cada vez más lluvioso.