Ríos, “cascadas” y olores insoportables: el desborde cloacal en calle Yrigoyen que complica a Godoy Cruz, la Capital y a los comerciantes
La arteria que divide a Godoy Cruz de la Ciudad de Mendoza se convirtió literalmente en un canal de aguas servidas. Una obstrucción en un colector viejo desató un desborde por alcantarillas y acequias en el tramo de España a 9 de Julio. Entre obras interminables, la reciente renuncia del titular de AYSAM y un sinceramiento técnico que promete más episodios con cada lluvia, los comerciantes denuncian caídas del 30% en sus ventas.
La calle Yrigoyen atraviesa una jornada de caos sanitario y de tránsito. Lo que comenzó como un frente de obra para renovar la red terminó transformándose en un espectáculo dantesco de “fuentes” y “cascadas” cloacales que corren a cielo abierto por las acequias, afectando a una de las zonas de mayor circulación comercial entre la Capital y Godoy Cruz.
El episodio ocurre en un momento institucional sumamente delicado para la empresa estatal Aguas Mendocinas (AYSAM). La contingencia se desató apenas horas después de la renuncia de su presidente, Humberto Mingorance, quien venía recibiendo fuertes cuestionamientos por parte de intendentes y funcionarios provinciales debido al estado de la infraestructura hídrica y de saneamiento.
Comerciantes al borde del colapso y sinceramiento técnico
Los frentistas del sector más afectado —entre calle España y 9 de Julio— expresaron su indignación ante la imposibilidad de trabajar con normalidad. A los cortes de tránsito prolongados se sumó ahora un olor penetrante que impide abrir terrazas gastronómicas o recibir clientes. Según denunciaron los propios gastronómicos y comerciantes de la zona, las pérdidas acumuladas ya superan el 30% y la afluencia de público cayó drásticamente.
Desde AYSAM, el gerente de Ingeniería, Alejandro Romano, explicó que el problema se originó por una obstrucción en el colector antiguo mientras se avanza con los empalmes del nuevo tramo. Sin embargo, el funcionario no ocultó la fragilidad del sistema y dejó un diagnóstico tan honesto como preocupante para los vecinos: reconoció de manera abierta que este tipo de contingencias desagradables pueden volver a repetirse cada vez que se registren precipitaciones intensas en el Gran Mendoza.