Preocupación en la Ciudad de Mendoza: aseguran que las calles no resisten el inicio de la temporada del Niño
Entre tormentas severas, colectores cloacales colapsados y calles inundadas en pocos minutos, la Ciudad de Mendoza empieza a dar señales claras de que su infraestructura urbana no está resistiendo el arranque del fenómeno de El Niño. Un nuevo episodio encendió las alarmas de los conductores: parte del asfalto cedió por completo en la transitada intersección de La Rioja y Barraquero, convirtiendo el cruce en un peligroso pozo que pone a prueba el tren delantero de cada vehículo que pasa.
El hundimiento en la calzada no es un hecho aislado, sino que se suma a la seguidilla de colapsos que viene sufriendo el Gran Mendoza con las primeras precipitaciones intensas de la temporada. El desnivel genera un fuerte impacto en los autos, colectivos y camionetas que circulan por la zona, obligando a los automovilistas a realizar maniobras intempestivas para esquivarlo o a sufrir roturas mecánicas.
La preocupación entre los vecinos y comerciantes de la Capital crece a medida que se consolidan los pronósticos de inestabilidad climática para los próximos meses. Las acequias sobrecargadas, los baches que se abren con cada tormenta y las grietas en el pavimento muestran a las claras que el sistema de drenaje y mantenimiento vial se encuentra sobrepasado ante el primer embate fuerte del clima.
A la espera de respuestas viales urgentes y obras de bacheo estructurales, las autoridades recomiendan transitar con extrema precaución por la esquina de La Rioja y Barraquero, reducir drásticamente la velocidad y evitar maniobras bruscas que puedan desencadenar accidentes con otros vehículos.