Un grupo de jinetes atacó a los corredores durante una maratón
El repudiable episodio ocurrió este domingo en General Roca durante la competencia de trail “Doble Apolo”. Los agresores destrozaron la señalización del circuito, arrojaron piedras y persiguieron a caballo a los atletas en plena barda. La organización y el municipio radican la denuncia penal conjunta este lunes.
Una jornada que debía consagrarse como una fiesta del atletismo y el deporte al aire libre en la Patagonia se transformó en un escenario de violencia arcaica, pánico y descontrol institucional. Durante el transcurso de este domingo, un grupo de jinetes a caballo emboscó y atacó de forma salvaje a los participantes de la emblemática carrera de trail running conocida como “Doble Apolo”, que se disputaba en las inmediaciones de Paso Córdoba, en la localidad rionegrina de General Roca, dejando un saldo de múltiples corredores heridos, desorientados y en estado de shock.
El foco del conflicto se desató de forma imprevista a la altura del kilómetro 2 del trazado, específicamente en el sector del cañadón natural que conduce hacia la subida de Colicheo. Allí, los agresores montados bloquearon el paso de la marea de corredores y, tras proferir insultos y amenazas de muerte dirigidas hacia los coordinadores del evento, comenzaron a golpear de manera indiscriminada a los atletas que intentaban esquivar los equinos para continuar con la competencia cronometrada.
Boleadoras en la cabeza, rebenques y sabotaje
La gravedad de las agresiones físicas quedó registrada de forma nítida en filmaciones tomadas por los propios deportistas y por el camera runner oficial de la prueba. En los videos difundidos en redes sociales, que acumulan un repudio generalizado a nivel nacional, se observa a al menos cinco personas a caballo arrinconando a los participantes. Uno de los corredores agredidos relató el calvario en primera persona: “Me empezaron a perseguir con los caballos, me pegaron con boleadoras en la cabeza y me rompieron la remera. Arruinaron mi carrera tras meses de entrenamiento diario; me acalambré por la tensión y tuve que abandonar”, detalló la víctima.
En paralelo a los ataques físicos directos, los jinetes perpetraron un sabotaje logístico al retirar y destruir por completo las cintas plásticas que demarcaban el circuito de 8 kilómetros de extensión. Al desmantelar la señalización oficial en una zona de barda abierta y geografía compleja, cientos de atletas se desparramaron sin rumbo por el terreno y debieron ser rescatados por los equipos de asistencia. Según explicaron los coordinadores, el conflicto subyacente estaría vinculado a disputas de ocupación de tierras por parte de lugareños que alambraron sectores protegidos de forma ilegal.
Denuncia penal y permisos en regla
Ante el desborde y las amenazas previas que el staff organizativo venía recibiendo en las horas previas al domingo, Alejandro Pellegrini, director de la Doble Apolo, confirmó que este lunes formalizarán una presentación judicial masiva en los tribunales ordinarios. La acción penal contará con el patrocinio activo de los corredores damnificados y de las autoridades de la intendencia municipal de General Roca, buscando la inmediata identificación y detención de los jinetes.
“Tenemos los permisos de Vialidad Rionegrina y del Municipio, pagamos el canon correspondiente al Área Protegida y contratamos los adicionales de la Policía de Río Negro. Teníamos todo en regla y organizado para que fuera una fiesta de la naturaleza, pero esta gente fue armada a cazar corredores. La barda es de acceso público y la justicia penal debe actuar de oficio ante semejante locura”, concluyó Pellegrini, mientras los peritos analizan los videos para identificar los rostros y las marcas de los caballos de los agresores rurales.