Un grupo de motochorros protagonizó un robo piraña a un vendedor y su hijo
El hecho ocurrió en Rosario, mientras el comerciante trabajaba junto a su hijo. Los agresores escaparon con gran parte de la mercadería, aunque luego fueron detenidos tras un choque con la Policía.
El episodio ocurrió este domingo, durante la previa del clásico entre Central y Newell’s, que horas más tarde terminó 1-1. El puesto estaba ubicado en bulevar Rondeau y Olivé, una zona cercana al estadio canalla, donde el vendedor ofrecía indumentaria deportiva.
Según la denuncia, un grupo de jóvenes llegó al lugar en varias motos y, aprovechando un corte de semáforo, descendió de los vehículos para llevarse parte de los productos. El ataque quedó registrado en imágenes que luego circularon por las redes sociales.
“Estoy laburando, hermano”
El comerciante estaba acompañado por su hijo y su principal preocupación durante esos segundos fue proteger al niño. En ese momento se encontraba haciendo malabares con machetes como parte de su actividad, y al ver que los jóvenes se acercaban, se colocó delante de su hijo con los brazos abiertos.
“Yo estaba laburando y me quedé en un momento como paralizado. Decía: ‘Estoy laburando, hermano'”, relató en diálogo con Cadena 3 Rosario. El hombre aclaró que no tomó los machetes para defender la mercadería, sino para evitar que los agresores lastimaran al menor. Finalmente, los atacantes escaparon con una parte importante de lo que tenía para vender.
El robo terminó con dos detenidos: tras el aviso, la Policía identificó a dos jóvenes que circulaban en una moto negra sin patente y vestían ropa de Newell’s. Al intentar detenerlos en avenida Sabin y Génova, los sospechosos escaparon e iniciaron una persecución que terminó en el viaducto Avellaneda al 480, donde chocaron contra el patrullero y cayeron. Uno de ellos, de 27 años, fue trasladado al Hospital Provincial por distintas lesiones, mientras que el otro, de 17, sufrió heridas leves y fue atendido en el lugar. Ambos quedaron detenidos y la moto fue secuestrada.
Quién es el vendedor y qué perdió
El protagonista del episodio es Nicolás Marín, un vendedor ambulante que desde hace seis años trabaja en la zona de Rondeau y Olivé con un puesto de camisetas, banderas y otros productos relacionados con el fútbol, su principal fuente de ingresos.
Según contó, el grupo se llevó cerca del 85% de la mercadería: más de 50 camisetas, además de otros artículos. La pérdida económica fue importante, pero el golpe fue mayor porque ese dinero formaba parte de un proyecto familiar. Nicolás tenía ahorros destinados a comprar un vehículo para dejar el trabajo ambulante y empezar a trabajar con una aplicación, con el objetivo de ganar estabilidad y dejar de llevar a su hijo todos los días a los semáforos. “Ahora es retroceder unos cien escalones, volver a reinvertir nuevamente y a recomenzar de cero”, lamentó.
A sus 35 años, contó que ya estaba cansado de esa forma de ganarse la vida: “Yo tengo 35 años, ya estoy cansado de esto”, dijo, y remarcó que su intención era comenzar una nueva etapa laboral y construir una rutina diferente junto a su esposa y sus hijos.