Una empleada echó a un ladrón de un kiosco y la madre del menor fue a amenazarla porque “lo golpearon”
El repudiable episodio se registró en la localidad de General Güemes. Una cajera evitó un asalto al sacar a empujones a un joven que exigía el dinero de la caja bajo amenazas. Al día siguiente, la progenitora del delincuente se presentó en el local comercial para increpar a la trabajadora y advertirle que “se cuide”. Hay indignación de los vecinos.
Un alarmante episodio que mezcla la vulnerabilidad de los trabajadores de comercio con niveles de impunidad familiar incomprensibles mantiene indignados a los habitantes de la localidad salteña de General Güemes. Una joven empleada de un kiosco debió defender su puesto laboral a la fuerza tras ser abordada por un delincuente menor de edad que simulaba portar un arma de fuego. Lejos de concluir allí, la secuencia derivó en un segundo conflicto cuando la madre del sospechoso se presentó en el establecimiento para amedrentar a la cajera por haber lesionado a su hijo durante el forcejeo defensivo.
El asalto inicial tuvo lugar en horas de la madrugada en un multirubro céntrico de la mencionada ciudad norteña. De acuerdo con las secuencias que captaron los dispositivos de videovigilancia internos, un joven ingresó de forma sospechosa y, ocultando una de sus manos entre sus prendas de vestir para simular la portación de un arma de fuego, intimidó de forma verbal a la empleada exigiéndole la inmediata entrega de toda la recaudación en efectivo depositada en el controlador fiscal.
Reacción defensiva y expulsión a los empujones
Ante el peligro inminente, y al detectar que el atacante era un menor de la zona que dudaba en su accionar, la cajera reaccionó de forma espontánea impulsada por el hartazgo y la adrenalina. La trabajadora se plantó firme detrás del mostrador, bloqueó los accesos a la caja de seguridad y comenzó a forcejear directamente con el asaltante, propinándole una serie de empujones continuos hasta lograr desplazarlo físicamente hacia la vereda pública, frustrando por completo el atraco.
“La chica actuó con una valentía tremenda porque estos tipos te entran a cualquier hora y no sabés si te van a pegar un tiro por dos pesos. Lo sacó como pudo para resguardar su integridad”, relataron comerciantes de la misma cuadra que solidarizaron con la joven damnificada tras la rápida viralización de las imágenes del asalto frustrado.
El insólito descargo familiar y las amenazas de la madre
No obstante, el cariz más indignante del caso se perpetró durante la jornada siguiente. En un acto de llamativa prepotencia, la madre del menor delincuente se apersonó en el kiosco y comenzó a gritar de forma desaforada frente a los clientes presentes. El objetivo de la mujer no fue pedir disculpas por el accionar de su hijo, sino reclamar de manera airada por los supuestos “golpes” y malos tratos que la cajera le había propinado al joven para evitar que le robara.
La violenta escena escaló rápidamente en el salón de atención cuando la madre del menor cerró su descargo lanzando una amenaza explícita contra la integridad física de la cajera, advirtiéndole bajo insultos que “se cuidara en la calle” a partir de ese momento. La propietaria del comercio y los vecinos de General Güemes aportaron las grabaciones del sistema de monitoreo 📹 a las autoridades de la Comisaría jurisdiccional, solicitando medidas de restricción perimetral urgentes y custodia policial ante el temor fundado de que la banda familiar intente concretar represalias directas contra la empleada.